¡Buenas noticias! Tres nuevas publicaciones de Álvaro Muñiz acaban de ver la luz en revistas académicas de referencia. Sus investigaciones abordan cuestiones de gran actualidad, como el impacto de la inestabilidad política en la inversión en vivienda, quién y cómo financia la ayuda en el hogar, y los efectos de los horarios escolares sobre la fertilidad. Si te interesa la economía aplicada y las políticas públicas con impacto real en la sociedad, no dejes pasar la oportunidad de descubrir estos trabajos. ¡Haz clic en los enlaces y conoce de primera mano sus últimas investigaciones!
La economía
asturiana ha experimentado una profunda transformación a lo largo de las
últimas tres décadas. El cierre de las minas de carbón, la reconversión
industrial, la expansión del sector servicios o la irrupción de nuevas
actividades ligadas a la digitalización y la economía del conocimiento son
procesos que forman ya parte del relato habitual sobre Asturias. Sin embargo,
existe una dimensión menos explorada de este cambio estructural: cómo han
evolucionado las relaciones de interdependencia entre sectores, es decir, quién
compra a quién y en qué medida el funcionamiento de una actividad depende, a su
vez, del funcionamiento de otras.
Este observatorio
aborda esa pregunta a través del análisis de redes aplicado a las tablas
Input-Output (I-O) de Asturias elaboradas por SADEI para los años 1995, 2005,
2015 y 2021. Cada sector de la economía se representa como un nodo de la red y
cada conexión entre sectores como un vínculo entre nodos. El resultado es una
fotografía de la estructura productiva asturiana en cada periodo que permite
ver, de forma detallada, qué sectores son más centrales en la red, qué grupos
de actividades están más integrados entre sí y cómo esto ha ido cambiado en el
tiempo.
Dos conceptos
articulan la interpretación de los resultados. El primero es el de embeddedness
o integración productiva local: una economía más integrada es aquella cuyos
sectores satisfacen una mayor parte de sus necesidades comprando a otros
sectores locales, en lugar de importar del exterior. Cuando esa integración es
alta, cada euro gastado en un sector genera un mayor efecto arrastre sobre el
resto de la economía regional, lo que hace que las políticas públicas de
inversión o apoyo sectorial sean más efectivas. El segundo concepto es el de resiliencia
estructural: una red productiva más densa y diversificada es más capaz de
absorber perturbaciones negativas sin que el conjunto del sistema colapse.
En este número del observatorio se cuantifica el grado de exposición de la economía asturiana ante un hipotético escenario de cese completo de las relaciones comerciales bilaterales entre España y EE.UU., en el que EE.UU. dejaría de importar bienes y servicios españoles y España actuaría de manera recíproca. La perspectiva adoptada no se limita a los flujos comerciales directos de la región con EE.UU., sino que incorpora también todas las relaciones indirectas generadas a través de socios comerciales intermedios. Los resultados muestran que el grado de exposición de Asturias es limitado pero no despreciable: nuestras estimaciones sitúan el valor añadido en riesgo en el entorno del 1% del PIB regional y una cifra de empleos en riesgo ligeramente inferior a los 4.000, resultando principalmente afectadas la industria pesada y en los sectores de servicios que dependen de la actividad industrial (finanzas, seguros, servicios a empresas). Nuestros resultados indican que un escenario como el descrito tendría efectos en la región menos intensos que en otras zonas de España. Sin embargo, estos impactos no pueden ignorarse y se focalizan principalmente en el ecosistema productivo relacionado con la industria.